Bueno, como creo que el capitulo primero es algo corto os dejo el segundo por aquí también. Espero que os guste!!
Otro día más que el despertador no suena. Tengo que pensarme ir a que lo miren. Algún día lo tiraré por la ventana y es una pena. Es un despertador muy bonito.
~suena el teléfono ~
-yo: ¿si?
-xxx: Lord, ¿podrías ir a recogerme hoy para la universidad? Mi coche no arranca y hace mucho frío para ir andando. Porfa.
-yo: Sam, Sam, Sam... No cuela amigo. Ya se por qué quieres que te lleve. No hace falta que te hagas el inocente.
-Sam: yo no me hago el inocente, yo soy inocente.
-yo: sii, claro. Estate listo en media hora, o tu y tu inocencia tendréis que ir andando
-Sam: sabía que no me fallarías! Eres-
-yo: adiossss
Y bueno, Sam es mi mejor amigo desde hace 2 años. Es un año mayor que yo y estudia en mi facultad, pero no lo mismo. El estudia criminología y yo derecho.
Y la única razón por la que quiere que le lleve es porque le ha empezado a gustar mi compañera de piso, que es una de mis mejores amigas. Pero el amor no es correspondido... Aún asi es divertido las caras y voces que pone la gente cuando ve a alguien que le gusta.
Así que me levanto y preparo el desayuno. Ciara, mi compañera esta desayunando.
-yo: Buenos días.
-Ciara: tu despertador no sonó ¿verdad?
-yo: ¡nooooo! Y es la cuarta vez.
-Ciara: ¡tienes que hacer algo con ese trasto! Algún día acabarás levantándote dos horas después.
-yo: ¡que exagerada! Si yo soy madrugadora.
-Ciara: las once no es de una persona madrugadora, corazón.
-yo: calla, que quiero desayunar.
Ella solo río. Nos pusimos a desayunar rápido, mientras hablábamos de lo pesado que era tener que ir a clase ahora. También le comenté que iríamos a por Sam, a lo que ella asintió como si de una cosa mas se tratara.
En treinta y cinco minutos más ya estábamos a la puerta de Sam.
-Sam: Con que media hora ¿eh? He estado esperando cinco minutos ahí fuera, helado y desamparado.
-Ciara: ¡Que agradable por la mañana!
-Sam: Señorita Paris, con usted no estaba hablando.
-Ciara: pero como yo también estoy en el coche.
-yo: ¡¡arghhh!! ¡callaos! Parecéis niños pequeños.
-Sam: habló aquí, la madura...
-Ciara: exacto.
-yo: pffffffff tener que aguantar esto...
Cuando llegamos, aun quedaban diez minutos para empezar, Ciara y yo nos fuimos hacía nuestra clase mientras Sam se iba a la suya mirando a Ciara. Le eché una miradita de gracia y luego después me marche rodando los ojos y negando con la cabeza.
Me hace mucha gracia, ella le gusta, pero cuando están juntos están todo el rato peleando. Como el perro y el gato, tooodo el día.
Ciara y yo íbamos hablando de León, mi perro. Mi padre me lo regaló hace dos años. Cuando me fui de casa para estudiar. Es un pastor alemán de color claro y bonitos ojos pardos. Pero claro, que va a decir la dueña.
Cuando estábamos cerca de nuestro aula vi al director hablar con un joven de pelo oscuro y ropa negra.
El director señaló con la cabeza hacía mi. Cosa que me pareció extraña. Pero no le di importancia, seguro que señalo algo detrás de mi.
Ya estado en clase. La profesora nos mando buscar información a cerca de un caso en especial. Derecho judicial y la profesora mas pesada que existía en el universo, no es buena combinación. Mi pareja era un joven de mi edad llamado Eddie. Ya había hablado más de una vez con él, así que no estaba con un extraño. Esos momentos son verdaderamente incómodos.
De pronto el director entró en clase.
-Director: Beckett, salga un momento por favor.
Ciara me miró con cara interrogativa, a lo que respondí subiendo los hombros.
¿Qué querría? El director nunca me ha llamado para nada. ¿habrá ocurrido algo malo?
Salí deprisa de clase y me encontré con el director y el joven moreno de ropa oscura, que observé antes.
-Director: bueno, los dejaré solos.
-xxx: señorita Beckett, acompañeme.
-yo: ¿quién es usted?
-xxx: soy Andrew Hills, y llevo el caso de su madre.
-yo: ¿qué esta diciendo? El caso de mi madre lleva años cerrado.
-Andrew: hemos encontrado pruebas nuevas y he decidido reabrir el caso.
Oh no, esto de nuevo no.
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